El nuevo Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, publicado el 19 de diciembre de 2024, introduce cambios significativos que afectarán a todas las empresas que operan en el mercado europeo. Este reglamento, que entrará en vigor en febrero de 2025 y será aplicable a partir del 12 de agosto de 2026, busca reducir el impacto medioambiental de los envases mediante objetivos ambiciosos de prevención, reutilización y «reciclabilidad».
Obligaciones clave en los próximos 18 Meses:
Aunque el reglamento se aplicará en agosto de 2026, los próximos 18 meses son clave para la preparación. Aquí algunos temas clave a tener en cuenta:
• Sustancias en los Envases: El reglamento busca minimizar el uso de sustancias preocupantes en los materiales de envase. Las empresas deben evaluar los materiales que utilizan y buscar alternativas más seguras. Es importante destacar que se prevé adoptar una restricción al uso del bisfenol A en los materiales destinados a entrar en contacto con alimentos antes del final de 2024, con un período de transición de 18 meses.
• Diseño para el Reciclado: Todos los envases introducidos en el mercado deben ser reciclables. Las empresas deben adaptar sus diseños para cumplir con los criterios de reciclabilidad que se establecerán a través de actos delegados de la Comisión antes del 1 de enero de 2028. Esto incluye evaluar el material predominante del envase y su diseño.
• Contenido reciclado en plásticos: A partir del 1 de enero de 2030, los envases de plástico deberán cumplir con porcentajes mínimos de contenido reciclado. Las empresas deben prepararse para utilizar plásticos reciclados post-consumo en sus envases, con cálculos por planta de fabricación y año.
• Envases Compostables: El reglamento impulsa el uso de envases compostables para los residuos orgánicos. Es necesario adaptar los envases para cumplir con las normas de compostaje industrial, y doméstico cuando lo exijan los estados miembro, una vez exista el estándar armonizado. A partir de febrero de 2028, algunos envases serán obligatoriamente compostables.
• Reducción (al mínimo) del Envases: El diseño debe reducir el volumen y peso de los envases al mínimo necesario, siempre garantizando su funcionalidad. Se busca evitar dobles paredes, fondos falsos y otros elementos que solo aumenten el volumen percibido. También se debe prestar atención a limitar el espacio vacío en los envases colectivos y de transporte.
• Envases reutilizables: El reglamento promueve el uso de envases reutilizables y los sistemas de reutilización. Las empresas deben ofrecer un determinado porcentaje de sus productos en envases reutilizables en 2030, con objetivos orientativos para 2040. La Comisión establecerá un observatorio europeo de reutilización.
• Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR): Para el 1 de enero de 2029, los SDDR para botellas de plástico y recipientes metálicos de bebidas de un solo uso deben cumplir con los requisitos mínimos del reglamento. Los estados miembros deben establecer objetivos obligatorios de recogida separada y medidas, en consonancia con los objetivos de reciclado.
• Etiquetado: Para agosto de 2028, los envases deberán indicar el material del que están compuestos y si el material es compostable. Los contenedores de recogida de residuos deberán llevar etiquetas o grabados que faciliten la recogida separada. Se debe desarrollar la legislación de desarrollo para establecer los formatos de etiqueta armonizada y la metodología de medición sobre el material de que está compuesto el envase.
• Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP): Los productores deben asumir la responsabilidad de la gestión de los envases al final de su vida útil. Esto implica financiar la recogida separada y el tratamiento de los residuos de envases, y también el etiquetado de los contenedores. Las contribuciones financieras de los productores podrán modularse bajo la RAP, en función de las calidades por resultados de reciclabilidad del envase.
Alguna propuestas para prepararse:
• Evaluar sus Envases: Analizar los materiales, diseño y procesos actuales para identificar áreas de mejora y oportunidades para cumplir con los nuevos requisitos.
• Investigar alternativas: Explorar materiales más sostenibles, diseños más eficientes y soluciones reutilizables o compostables.
• Adaptar los procesos: Ajustar los procesos de producción y logística para cumplir con los requisitos de contenido reciclado, reutilización y reducción al mínimo.
• Colaborar con Proveedores: Trabajar en conjunto con los proveedores para garantizar la disponibilidad de materiales y soluciones que cumplan con el reglamento.
• Mantenerse informado: Seguir de cerca la legislación de desarrollo que publique la Comisión Europea, ya que muchas de las obligaciones se definirán mediante actos delegados y de ejecución.
• Preparar la documentación técnica: Asegurarse de contar con la documentación técnica necesaria para demostrar el cumplimiento de los requisitos del reglamento.
• Darse de alta en los registros nacionales: Cumplir con la obligación de inscribirse en el registro nacional de productores.
• Participar en sistemas de Reutilización: Si se utilizan envases reutilizables, participar en los sistemas de reutilización y garantizar que cumplen con los requisitos mínimos.
El Reglamento (UE) 2025/40 representa un cambio significativo en la gestión de envases y residuos. Las empresas que tomen medidas proactivas en los próximos 18 meses estarán mejor posicionadas para cumplir con los nuevos requisitos, y contribuir a una economía más circular y sostenible.






